HIFU, hilos tensores y bioestimulación se mencionan a menudo juntos, pero persiguen objetivos diferentes. Esta guía orientativa ayuda a entenderlos antes de una valoración.
Tres enfoques distintos
Aunque los tres se asocian al rejuvenecimiento facial no quirúrgico, actúan de forma diferente y pueden incluso combinarse en un plan.
Ninguno es una alternativa equivalente a la cirugía cuando esta sería lo indicado.
HIFU: efecto tensor por ultrasonido
El HIFU emplea ultrasonido focalizado para buscar un efecto tensor sobre los tejidos. Suele orientarse a la firmeza y la definición del óvalo facial.
Los resultados son progresivos y variables, y la indicación depende del grado de flacidez.
Hilos tensores: soporte y reposición
Los hilos tensores buscan un efecto de soporte y reposición de los tejidos. Es un procedimiento médico que requiere valoración previa.
Su indicación depende de la zona, el grado de flacidez y las características de cada persona.
Bioestimulación: calidad y firmeza de la piel
La bioestimulación se dirige a la calidad de la piel, favoreciendo firmeza y textura de forma progresiva.
Suele plantearse en sesiones y puede formar parte de un plan más amplio.
Cómo se decide
La elección entre uno, otro o una combinación depende del objetivo, la zona y el diagnóstico profesional.
Una valoración previa ordena estas opciones y propone la más adecuada para tu caso.